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Futbolistica Metrica

Cómo entender el valor de traspasos de los jugadores

Buscamos respuesta junto a Fernando Geryon en Futbolística Métrica al precio de los traspasos y a todas las variantes que intervienen en el mercado

EL ESCÁNDALO DE LOS ALTOS TRASPASOS


Sucede cada cierto tiempo: Uno de los clubes punteros de Europa paga en concepto de traspaso varias decenas de millones de euros, y durante los días posteriores vuelven las reflexiones acerca de las desorbitadas cantidades que se pagan por “simples trabajadores” y a continuación, ahondando con más detalle, el público intenta discernir si la cantidad pagada se ajusta o no la calidad del futbolista.


El caso más reciente, durante el pasado mercado de invierno, se produjo el típico efecto dominó. Un club potente que no estaba cumpliendo sus expectativas deportivas (Chelsea), decide revertir la situación adquiriendo a un jugador de primer nivel (Fernando Torres) y para ello desembolsa una cantidad altísima (58 millones de euros); a continuación, el equipo receptor, que también es potente económicamente y que tampoco está cumpliendo sus expectativas deportivas, decide reinvertir todo ese dinero, y aún algo más (76 millones de euros), en adquirir dos posibles estrellas mundiales del futuro (Andy Carroll y Luis Suárez).


La opinión pública, casi unánimemente denuncia que ninguno de los tres jugadores fichados tiene el valor deportivo suficiente como para que se hayan pagado esos traspasos…


CÓMO EMPEZAR A ENTENDER UNA INVERSIÓN (AUNQUE SEA UN JUGADOR)


La mayor parte de la gente considera erróneamente que el concepto de traspaso es el gasto más alto que afronta un club de fútbol y se deja avasallar por la magnitud de las cifras sin entender su origen. En la teoría de la oferta y la demanda (la piedra angular del libre mercado) se  establece que el precio que se paga por un bien o servicio está determinado por la intensidad de la demanda (que es mayor a mayor necesidad pero también a mayor poder adquisitivo) y por las expectativas de la oferta (en la que influyen tanto el valor del bien como la escasez). Un multimillonario sediento en mitad del desierto pagará más dinero por 5 litros de agua de lo que podrá desembolsar un desempleado por un anillo de diamantes.

Pensemos en estos últimos traspasos. Independientemente de la capacidad de los propietarios de adjuntar ingresos a la cuenta de resultados del club, ninguno de ellos supera el 25% del presupuesto. Los 58 millones pagados por el Chelsea por Torres son bastante equivalentes a los 44 del Liverpool por Carroll, y a su vez estos equivaldrían a unos 19 millones para un equipo de 100 millones de presupuesto (el Sevilla pagó por Negredo 14, el Valencia 15 por Banega) o unos 9 para un equipo de 50 (el Betis pagó esa cantidad por Sergio García) o unos 6 para un equipo de 35 (Getafe, Racing o Espanyol han conocido esos desembolsos). Por tanto lo primero que tenemos que tener en cuenta es que los equipos intentan contratar a los mejores jugadores posibles según sus expectativas deportivas y que el coste del traspaso viene a ser proporcional a sus cifras de ingresos. Visto así, ya no se ven tan caros.

Pero sigamos. Mencionábamos antes la errónea percepción del público sobre la importancia de los traspasos, de modo que mucha gente entiende que los clubes que más gastan en tal concepto son los de mayores exigencias. La realidad, es que los clubes gastan sólo cuando los jugadores que poseen no alcanzan sus expectativas deportivas, pero el gasto decisivo, el que establece la diferencia entre la exigencia de un club y otro es el de las fichas de los jugadores. Por cada millón gastado en traspaso suele haber, al menos, 2 en fichas, y estos, al contrario que aquel, nunca es recuperable si bien si es amortizable, al menos por dos motivos: Porque subir la ficha es a largo plazo más barato que vender y afrontar un nuevo traspaso, y porque retener a los mejores jugadores (y por tanto asumir fichas más altas) es la manera de elevar el nivel deportivo y económico.

Basta lo dicho para entender que son las magnitudes de los presupuestos de los clubes y sus exigencias deportivas, los que determinan las altas cantidades pagadas. Pero aún así, siguen sin quedar explicado cómo algunos jugadores provocan traspasos más altos que otros que, comúnmente, se consideran de mayor calidad.


UN PRIMER FACTOR: LA POSICIÓN DEL JUGADOR


He aquí la lista de los mayores traspasos de futbolistas hasta el invierno de 2011. Los traspasos FIFA se establecen en dólares, pero las cifras de esta lista están en euros, por lo que algunos traspasos están por encima o por debajo de lo pagado en su momento en euros.


Vamos a dividir a los futbolistas en tres grandes categorías:

  • Ofensivos: Delanteros y extremos
  • Creativos: Enganches, centrocampistas e interiores
  • Defensivos: Mediocentros, defensas y porteros

En la lista se observa que el precio más alto es de 94 millones por el primer tipo, 73 por el segundo y 47 por el tercero. Es decir que pagar por un atacante exige el doble de desembolso que por un defensa y que el precio de un centrocampista está a medio camino de ambos, más o menos en una proporción 1.00-0.78-0.50 y esta proporción es muy estimable porque tanto Cristiano, como Zidane, como Buffon eran considerados los mejores en sus puestos cuando fueron fichados.


Si ahondamos en el análisis, vemos que el total de dinero pagado por ofensivos es de 761 millones, por creativos 361 millones y por defensivos 207 millones. Nuevamente vemos la misma escala, pero en una proporción más acusada, en este caso 1.00-0.47-0.27.


Si calculamos además la media de los traspasos en función de dichas categorías nos salen 44,8 millones para los ofensivos, 51,5 millones para los creativos y 41,4 millones para los defensivos. Bajo este tercer criterio las cifras se equilibran mucho, como corresponde al concepto de escasez: Encontrar a un jugador excelente acaba siendo igual de difícil, juegue en la posición en la que juegue; pese a la mayor apetencia de los clubes por jugadores ofensivos, cuando los jugadores de otras categorías son de primerísimo nivel, se acaban pagando cifras bastante comparables. La proporción de este tercer caso es 0.87-1.00-0.80.


Si unificamos las tres cadenas de proporciones el resultado final es de 2.87-2.25-1.57, o lo que es lo mismo, 100-78-55. Es decir, que cuando se ficha jugadores de primerísimo nivel, el valor de un atacante suele duplicar al de un defensor y que el valor de un jugador creativo suele estar a medio camino entre ambos. ¿Cuál es la razón de ello? Básicamente que aunque el fútbol es un deporte colectivo, las posibilidades de lucimiento personal son mayores cuanto más cerca se esté del evento principal de un partido de fútbol: El gol.


UN SEGUNDO FACTOR: LA REPERCUSIÓN MEDIÁTICA

Veamos a continuación dos nuevos escalafones.


La primera es la lista de los 25 jugadores mejor pagados hasta la temporada 2009-2010.


La segunda es la lista de los 10 jugadores con más ingresos hasta el ejercicio 2010 (aquí los ingresos son anuales).


En la primera reconocemos a la mayoría de los mejores jugadores de los últimos años, respondiendo al principio citado de que el principal coste de un club de primer nivel no son los traspasos, sino las fichas de los jugadores. En la segunda, que por ser más corta es algo menos representativa, vemos a varios jugadores que ya no se consideran de primer nivel, pero que en el pasado fueron algunos de los mejores futbolistas del mundo.


Si entrecruzamos la primera lista con la segunda para inferir los ingresos que no se deben a las fichas, nos sale una tercera lista:

La cual se puede considerar (más o menos) como la lista de los jugadores que mayores ingresos comerciales generan. Junto a algunos de los mejores jugadores del último lustro vemos a viejas glorias, por lo general pertenecientes a grandes potencias futbolísticas, auténticos ídolos nacionales con una imagen pública labrada durante años de éxitos deportivos. Reciben esos ingresos porque los generan, y el club al que pertenecen se aprovecha de ello.


La conclusión que surge es que si un equipo quiere ser competitivo ha de poseer los mejores jugadores que se pueda permitir, y para ello deberá pagar altas fichas. Pero en cambio, si lo que el club quiere es facturar la mayor cantidad posible (y poder generar los ingresos que le permita pagar aquellas fichas y, por tanto, ser competitivos), ha de fichar a aquellos jugadores que permitan mayores ingresos comerciales, y para ello es asumible pagar un traspaso más elevado.


Los ingresos comerciales de buena parte de los jugadores de la lista son superiores a las fichas que pagan sus clubes, de lo que se deduce que algunos de ellos son capaces de generar directamente más recursos comerciales para su club que ingresos indirectos provenientes de la competitividad deportiva. Si multiplicamos por 5 estas cantidades (el número de años en los que se suelen amortizar las inversiones de capital), vemos que salen cifras muy equivalentes a los traspasos más altos.


UN TERCER FACTOR: LA JUVENTUD


Como acabamos de citar, cualquier fichaje de un jugador es considerado por su club como una inversión a largo plazo cuyo coste es la suma del traspaso y el montante de fichas que el jugador percibirá durante los años del contrato. Dicho coste total es amortizado proporcionalmente en cada ejercicio, de modo que si un jugador cuesta 50 millones y ficha por 5 años a 10 millones por año, el montante total de 100 se dividirá entre cada uno de esos 5 años, a razón de 20 millones por año; tanto si se pagan con fondos propios como mediante un préstamo, esa será la cantidad reflejada en los balances contables año a año. Caso de que no cumpla el contrato, el club puede recuperar una parte del fichaje con la venta del jugador y ahorrarse otro tanto con las fichas no amortizadas, lo cual explica los bajos precios de venta de ciertos jugadores con fichas muy altas (Ronaldinho, Beckham, etc).


Las posibilidades de que el precio de venta del jugador supere el de compra aumentan cuando éste es más joven, por la progresión natural del jugador. Así mismo, si el equipo decide retenerlo, porque estime que su incremento de calidad es más deseable (para aumentar la competitividad y los ingresos) que el montante que pueda recibir por el traspaso, deberá aumentar su ficha en consonancia. En tal caso, el incremento adicional, será igualmente amortizable en los años de contrato de la ampliación, y el monto total de esos incrementos han de resultar más rentable que afrontar un nuevo fichaje. Por ejemplo: Supongamos que Iniesta recibe ofertas de otros clubes que le incitan a pedir la igualada de ingresos con Messi en un nuevo contrato de 5 años. Eso le supondría al Barcelona un gasto total adicional de 20 millones de euros. Si el club estima que puede sustituirlo por 85 millones de euros (50 de fichaje y 7 por año, durante esos 5 años) sin bajar el rendimiento deportivo, pero la oferta que recibe no llega a 65, al club le compensará incrementar esos 20 millones de euros que tener que afrontar un fichaje cuya amortización arrojará pérdidas. Y esa es otra ventaja de la juventud, porque incrementar paulatinamente los gastos en fichas en función del rendimiento deportivo es menos arriesgado que asumir un nuevo fichaje.

UN RATIO PARA MEDIR EL VALOR DE MERCADO DE UN JUGADOR

Tomando en consideración todo lo dicho hasta ahora, vamos a elaborar un ratio que nos oriente acerca del valor de mercado de un jugador. Para ello vamos a tomar como circunstancias relevantes:

  • La edad del jugador y su expectativa de vida deportiva
  • Una estimación de su calidad futbolística relativa
  • Una estimación de su valor mediático relativo

Así mismo tomaremos como valor máximo referencial los 100 millones de euros.
 
LA EDAD DEL JUGADOR


La duración de la carrera de un futbolista profesional suele oscilar entre los 2 y los 4 lustros. El primer caso es el de los jugadores que tardan en explotar y su rendimiento físico se agota al llegar a la treintena y el segundo es el de los jugadores que explotan pronto y cuyas capacidades físicas le permiten retirarse a una edad más cercana a los 40 que a los 30. Pero en la mayor parte de los casos el grueso de la carrera de un futbolista suele quedar circunscrita a unos 3 lustros, y el decenio de los 20 a los 30 suele quedar dentro de aquellos.


Aunque existen carreras deportivas más atípicas, la mayoría de los jugadores van progresando durante su primer lustro, desarrollan lo mejor de su fútbol en el segundo y declinan en el tercero. Obviamente la capacidad de trabajo, las lesiones o el contexto hacen que esa decadencia sea más o menos acusada. Eso quiere decir que cuando se ficha a un jugador en su primer quinquenio, se tiende a considerar que el jugador progresará en el nuevo destino aunque la adaptación pueda ser lenta, que cuando se ficha en el segundo, el jugador dará lo mejor de sí tras una adaptación menos prolongada, y que cuando se ficha en el tercero, el know-how del jugador le permitirá rendir tras una breve adaptación pero la duración de ese rendimiento es algo incierta, dada la edad.


Si convenimos en que los 18 años pudieran ser el inicio del primer lustro, 23 del segundo, 28 del tercero, y 33 la edad máxima asumible, podemos construir un Coeficiente de Juventud:
                               Edad – 23
CJ= 1 – Positivo (—————-)
                                      10

De esta manera un jugador de 23 años dará un coeficiente 1, coeficiente que irá disminuyendo una décima por año hasta quedar en 0 a los 33 años. Del mismo modo cada año que le reste a un jugador desde los 18 de su inicio hasta los 23 de su plenitud, detraerá una décima de ese coeficiente 1, en concepto de riesgo de progresión, por lo que un jugador de 18 tendrá un coeficiente 0.5, uno de 19 un coeficiente de  0.6, y así sucesivamente. Evidentemente hay jugadores que con 20 años ya gozan de gran madurez física y técnica, y todos conocemos multitud de casos en los que futbolistas de 35 años dan un rendimiento homologable a colegas más jóvenes, pero aquí no estamos haciendo corresponder el valor de un jugador con el coste de su fichaje, sino enfocar este coste en función de la inversión que supone para el club que lo ficha.

LA CALIDAD FUTBOLÍSTICA

En una serie de artículos anteriores establecimos una metodología para elaborar ratios sencillos pero relevantes a la hora de analizar la calidad de un futbolista atendiendo a sus resultados más inmediatos (Los mejores jugadores de las ligas europeas 2005-2010) e incluso en el Anexo I de uno de ellos (Un ratio para evaluar a los mejores medios ofensivos en los últimos 5 años) establecimos un valor máximo referencial para el ratio correspondiente y con el cual establecer una escala de 0 a 100. Dichos ratios nos pueden orientar de manera bastante próxima cuando se utilizan datos actualizados, pero siempre habrá quien prefiera utilizar una sencilla escala relativa de este tipo:

– 10:  Figura mundial, de los mejores de la década
– 9:  Figura mundial, de los mejores del mundo en la actualidad
– 8:  Jugador de perfil muy alto, titular en cualquier equipo, de los mejores en su puesto durante años
– 7:  Jugador de perfil muy alto, titular en la mayoría de equipos, de los mejores en su puesto algunos años
– 6:  Jugador de perfil alto, estrella en equipos medianos y habitual en plantillas de equipos de elite, algún año entre los mejores en su puesto
– 5:  Jugador de perfil alto, no siempre titular en equipos de elite
– 4:  Jugador de perfil medio-alto, algún año en equipo de elite y estrella en equipos medianos
– 3:  Jugador de perfil medio-alto, a caballo entre la elite y los equipos medianos, en los cuales es referente
– 2:  Jugador de perfil medio, referente en equipos medianos y estrella en equipos pequeños
– 1:  Jugador de perfil medio-bajo, titular habitual en primera división, estrella en segunda
– 0:  Jugador más propio de segunda que de primera, algunos años fuera de divisiones profesionales


Cuando introducíamos este ratio mencionábamos tres circunstancias relevantes, de las cuales la primera de ellas la acabamos de definir como coeficiente que aplicaremos al valor referencial de 100 millones de euros. Al mismo tiempo, cada una de las 2 circunstancias restantes, participará de las asignación de 50 de esos millones.


Así, un jugador cuya calidad futbolística sea de 10, acumulará un valor de 50 millones, uno de 9 acumulará 45 millones, y así sucesivamente.


Pero también vimos anteriormente que el valor de un jugador no sólo depende de su calidad en el desempeño de su posición, sino que en función de su cercanía al gol, su cotización se elevaba, de este modo aplicaremos un Coeficiente de Posición:


CP= 1.00:  Atacante
CP= 0.75:  Centrocampista creativo u ofensivo y enganche
CP= 0.50:  Mediocentro, defensa o portero


Es decir, que la Calidad Futbolística será:


CF= Nivel x CP


De este modo, un atacante de nivel 10, acumularía un valor de 50 millones, un centrocampista creativo u ofensivo de nivel 8, acumularía un valor de 30 millones y un defensa de nivel 5 un valor de 12,5 millones.


EL VALOR MEDIÁTICO


Acaso sea éste último baremo el más difícil de cuantificar a priori. En el valor mediático de un jugador influye, antes que nada, su propia calidad futbolística, aunque mediatizada por la espectacularidad. También su aspecto físico, su capacidad de trabajar en la promoción de sí mismo, sus logros deportivos, la consideración que el público pueda tener de él como jugador o como modelo. A esto hay que añadir la procedencia pues aquellos jugadores que provienen de grandes mercados futbolísticos tienen más capacidad para generar valor de imagen.


Al contrario de lo que sucedía en el aspecto anterior, donde todo jugador profesional podría ser más o menos ubicado en una escala rectilínea, en este caso el valor mediático del futbolista es la suma de agregados en distintos aspectos, de modo que aunque un jugador sea deficiente en alguno de ellos, puede compensarlo si alcanza altas cotas en otras.


Simplificando mucho, podemos establecer un valor base que se corresponda con la calidad futbolística del jugador:


4:  CF=10
3:  CF= 7.5
2:  CF= 5.0
1:  CF= 2.5
0:  CF= 0


Y a él añadiremos:


-De 0 a 2: En función de su imagen física (FIS)
-De 0 a 2: En función de su espectacularidad como jugador (ESP)
-De 0 a 2: En función de sus logros deportivos (DEP)
-De 0 a 2: En función del tamaño del mercado futbolístico de su país de origen y de su popularidad en él (NAC)


La suma de estos baremos puede sumar más de 10, en cuyo caso lo dejaremos tal cual, atendiendo a esa posibilidad de que un jugador deficiente en alguno de ellos, pueda compensarlo con otros.


Por tanto el Valor Mediático quedaría:


VM=  CF [0…4] + FIS + ESP + DEP + NAC


EL RATIO GLOBAL Y APLICACIONES PRÁCTICAS


El valor de mercado del jugador (MERC)  resultaría de armar el ratio global con todas las variantes:

                              Nivel x CP                                 VM
MERC=  CJ x [ (—————- x 50 millones) + ( ——– x 50 millones)
                                   10                                           10
Ahora aplicaremos el ratio a los polémicos casos de Fernando Torres y Andy Carroll.

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FERNANDO TORRES


-Cuando lo ficha el Chelsea es el jugador con el mejor ratio de goles/partido del formato actual de Premier League, lo cual nos lleva a darle un nivel de 9, por lo que:


CF= (9 x 1.00)/10 = 0.9;  0.9 x 50 millones = 45 millones


-Su CF en el rango [0…4] = 3.6  y vamos a asignar orientativamente, FIS=1.0, ESP=1.5, DEP=1.0 y NAC=1.5, por lo que
VM= (3.6+1.0+1.5+1.0+1.5)/10 = 0.86;  0.86 x 50 millones= 43 millones


-Finalmente su Coeficiente de Juventud:


                                27-23
CJ= 1 – Positivo ( ————–)= 1 – 0.4= 0.6
                                  10


Si lo aplicamos todo junto tenemos que:


MERC (Fernando Torres)= 0.6 x (45.0 + 43.0)= 52.8 millones


Es decir una cifra muy próxima a la pagada por el Chelsea, el cual, al ser un equipo potente con urgencias deportivas, elevó su precio ligeramente por encima del mercado.

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ANDY CARROLL


-Es un delantero alto y potente, muy del estilo del fútbol inglés. El año pasado en segunda división, y con 20 años, promedió 0.7 goles por partido, y durante la primera vuelta de esta temporada, pese al salto a Premier, ha promediado  0.6, lo que nos habla de un jugador capaz de superar los 20 goles por liga en el momento presente y probablemente los 25 a medio plazo, es decir, lo suficiente para ser considerado un jugador de nivel 7, por lo que:


CF=(7 x 1.00)/10= 0.7;  0.7 x 50 millones = 35 millones


-Su CF [0…4]=2.8 y asignaremos FIS=0.5, ESP=0.5, DEP=0.0 Y NAC=0.5, por lo que
VM=(2.8+0.5+0.5+0.0+0.5)/10=0.43;  0.43 x 50 millones= 21.5 millones


-Ahora su Coeficiente de Juventud:


                                21-23
CJ= 1 – Positivo( ————–)= 1 – 0.2= 0.8
                                  10
Si lo aplicamos todo junto:


MERC (Andy Carroll) = 0.8 x (35 + 21.5)= 45.2 millones


Una cifra prácticamente calcada de la pagada por él.


CONCLUSIÓN


Obviamente casi todas las valoraciones hechas emanan de la subjetividad, como lo hacen las de los responsables de acometer dichos fichajes. Pero el objetivo de este ratio no era calcular en euros el valor deportivo o el mérito de un jugador, sino entender cuáles son los factores que explican el precio de un fichaje.

Sobra decir que podéis proponer el cálculo de otros jugadores.

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Futbolistica Metrica

¿Es Messi mejor goleador que Hugo Sánchez?

Hugo Sánchez es uno de los mejores goleadores de toda la historia pero, ¿es Messi mejor en esta faceta del juego? Fernando Geryon analiza ambos jugadores

UNOS CUANTOS LINKS PREVIOS

http://es.wikipedia.org/wiki/Interpolaci%C3%B3n_lineal

Acerca de la Interpolación lineal.

http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_los_grandes_n%C3%BAmeros

Acerca de la Ley de los Grandes Números.

https://www.futbolia.com/futbolistica-metrica/messi-no-es-el-mejor-sin-discusion

Para el desglose de goles de Messi en la temporada pasada.

https://www.futbolia.com/futbolistica-metrica/las-cifras-infladas-de-barcelona-y-real-madrid-de-messi-y-cristiano

Para el desglose en la temporada actual hasta la jornada 26 (será paulatinamente reactualizado), así como para la definición de “gol inútil” y “argumento de partido”.

LAS DIFICULTADES PARA COMPARAR… VENCIDAS

No deja de ser un cliché aquello de que no se pueden comparar jugadores de épocas distintas: Distintas maneras de jugar, distintas preparaciones físicas, distintos entornos socioeconómicos, distinta trascendencia…  En la mayor parte de las ocasiones la persona que se agarra  a dicho cliché lo hace o por incapacidad de entender que sólo tiene sentido comparar lo que es distinto o bien por falta de interés en ello. Nadie duda de qué alimenta más, si un litro de leche o dos. En cambio la comparación se vuelve pertinente cuando comparamos un litro de leche con un litro de vino. Costará más o menos hacer la comparación o llegar a conclusiones, pero sólo se compara lo distinto.

En el anterior post sobre la inflación de las cifras goleadoras de Messi y CR, varios participantes se quejaban de que comparase los goles útiles de ambos con las cifras de goleadores del pasado, de que no lo hiciese sobre la cifra de goles útiles.

Insistiendo, como siempre porque es el objeto central de este blog, en la relevancia de la información, aduje que el coste de ésta me parecía excesivo en comparación con la duda que se quería saldar. El mecanismo seguido había sido simple y sistemático, pero tedioso: Ir jornada a jornada viendo encuentro por encuentro de Barça y Madrid para ver el resultado, los goleadores y el orden de gol.

Para resolver ese agujero informativo recurrí a la interpolación de datos. Si partimos de la base de que la proporción entre goles de un jugador y su equipo se va a mantener más o menos constante tanto si esos goles son útiles, como si no, se podían inferir cifras aproximadas (en horquillas más o menos amplias) que pudiésemos detraer a las cifras totales para poder establecer, sino una comparación exacta, si una primera aproximación. El resultado de aplicar esa interpolación a distintos pichichis de los últimos 15 años arrojaba la conclusión de que meter 20 goles tenía un gran mérito, que meter 25 tenía un mérito extraordinario pero que cuando se pasa de 30, la cifra de goles inútiles crecía exponencialmente, y esa capacidad goleadora reflejaba más la superioridad del jugador que una capacidad goleadora proporcional a dicha cifra.

Por el camino quedó de manifiesto que ese método permitía no sólo abreviar en la tediosa búsqueda de datos sino extender la comparación a jugadores de épocas pasadas, de antes de que se colgasen todas las crónicas de partidos en Internet. Para  probar utilicé como primer y único conejillo de Indias a Hugo Sánchez, máximo goleador de la liga española  en 5 años y poseedor de ese record de 38 goles que los dos máximos goleadores de la Liga amenazan con derribar.

ERAN OTROS TIEMPOS

Por aquel entonces no existía Internet, ni el Pay-per-View, y Canal + estaba a punto de desembarcar. Los clubes manejaban cifras de negocio muy inferiores y la principal vía de ingresos era la suma de los abonos y las entradas. Se obtenían patrocinios para la camiseta, para la publicidad estática en los estadios y sólo se retransmitía por televisión un partido por semana. Para el resto estaba la radio de la cual extraían los clubes ingresos adicionales por el alquiler de cabinas en el estadio. Cuando muchos deportistas de cierta edad dicen “no había visto nunca un jugador tan…” se olvidan de que durante muchos años sólo veían 2-3 partidos  a la semana como mucho (la mitad en el estadio), muy lejos de los 15-20 al alcance de cualquiera hoy día. Las cifras de traspasos record de aquella época (en euros actuales, corregidos por la inflación) oscilaban entre los 15 millones por Maradona en 1984, los 20 por Ruud Gullit en 1987 o los 25 por Roberto Baggio en 1990. Las victorias se premiaban con dos puntos.

En aquellos tiempos en la liga española mandaba con autoridad el Real Madrid que encadenó 5 ligas consecutivas con una generación de canteranos conocida como la Quinta del Buitre, a la que algunos complementaron con la Quinta de los Machos (Gallego, Gordillo, Camacho, Hugo Sánchez), todos ellos jugadores dignos de ser comparados con los mejores en sus puestos hoy día.

De entre ellos destacaba con personalidad propia el mexicano Hugo Sánchez quien desembarcó en la Liga de manos de un Atlético de Madrid que a la sazón se mantenía como espectador frente a la lucha que enfrentaba a los dos grandes de la Liga por desbancar del título de campeón a los clubes históricos del País Vasco.

Pese a ello no pasó desapercibida la trayectoria del jugador de México D.F, que pasó de los 8 goles en 10 partidos de su primera temporada a los 19 en 34 que le dieron su primer pichichi en su última temporada en el Manzanares, en la liga 1984-85.

Aquella liga la había ganado el Barcelona y el Madrid contraatacó incorporando al mejor goleador del campeonato el cual había quedado en libertad. En 4 de los 5 torneos consecutivos logrados por el club de Concha Espina, el mexicano se alzó con el título de máximo goleador, alcanzando el techo histórico de la liga, 38 goles. Ese mismo año en que Hugo marcó ese record su equipo también alcanzaba la cota máxima en una liga de 20 equipos, con 107 goles.

Pero ya decíamos que eran otros tiempos. Porque aunque el dominio de aquel Madrid podía resultar tan evidente como hoy lo es el del Barcelona, la mayor parte de esos goles se producían en partidos donde ambas porterías eran perforadas y donde la victoria blanca solía provenir de un intercambio de goles que solían beneficiarles a ellos. Se marcaban muchos goles, pero la mayoría de ellos eran imprescindibles para lograr la victoria.

ESTIMACIÓN DE GOLES ÚTILES EN LA ÉPOCA DORADA DE HUGO SÁNCHEZ

Hemos querido considerar como su etapa dorada la que va desde 1985-1990 por ser aquellos los años en que además de encabezar la lista de goleadores ganaba títulos con su equipo. De este modo hacemos justicia a Messi en la comparación posterior pues si bien es más fácil marcar cifras mareantes en clubes ganadores, también aumenta la probabilidad de que muchos de esos goles sean tantos inútiles en goleadas escandalosas.

1985-1986

En una liga de 18 equipos el Madrid ganó el título con 56 puntos (equivalentes a 91,6 puntos de una liga actual), marcando 83 goles, de los cuales Hugo marcó 22 (26,5%). En una liga de 20 ambas cifras habrían sido 93 y 24 más o menos.

La cifra de goles inútiles del equipo fue de 14, la de goles inútiles estimables de Hugo unos 3-4, y por tanto la cifra final de goles útiles del mexicano debió rondar los 20-21 (siempre corregidos para una temporada de 38 jornadas).

1986-1987

Esta fue la liga del Play-off donde los primeros 6 clasificados jugaron una segunda liguilla pero conservando los puntos de la liga regular. En total se disputaron 44 partidos y ganó el campeonato el Real Madrid que obtuvo 66 puntos (equivalentes a 80 actuales) con 84 goles (unos 72-73 actuales), de los cuales 34, el 40,5% fueron obra del mexicano. El Madrid marcó 13 goles inútiles de los cuales unos 5 cabría repercutírselos a Hugo Sánchez.

Si se los sustraemos a su cifra actual y lo homogeneizamos a 38 partidos saldría que el delantero habría marcado unos 29 goles, y de ellos nada menos que 24 habrían sido útiles.

1987-1988

Este año se volvió al formato habitual si bien el Play-off de ascenso trajo dos equipos más a primera, por lo que desde este momento ya no debemos corregir las cifras para homogeneizar a 38 partidos, aunque aún debemos tener en cuenta que las victorias se computan a 2 puntos.

Aquel año el Real Madrid se hizo con el título con 62 puntos (equivalentes a 90 actuales), marcando 95 goles, de los cuales 29 (30,5%) fueron obra de nuestro protagonista.

Si discriminamos los 26 goles inútiles de aquella liga de goleadas y la presunta participación del mexicano en ellas, habría que detraer unos 8 goles a la cifra de 29, teniendo entonces que el total de goles útiles se habría situado en torno a 21.

1988-1989

Los blancos vuelven a ganar la liga con 62 puntos (en este caso equivalentes a 87 actuales), marcando 91 goles, de los cuales 27 (29,7%) fueron de Hugo Sánchez que cedió el trono de pichichi a Baltasar, un brasileño que llegó al Atlético tras marcar 120 goles entre Brasil y España y al que esa temporada todo le entraba.

De los 15 goles inútiles de su equipo al mexicano corresponde imputarle unos 5, por lo que su cifra de goles útiles esta temporada rondaría los 22.

1989-1990

Año mítico para los merengues que acabaron la liga con sólo dos derrotas, obteniendo 62 puntos (equivalentes a 88 actuales) y estableciendo el record de goles aún vigente (cada vez más en peligro) de 107. De ellos, los ya citados 38 (35,5%) fueron autoría de Hugo.

El total de goles inútiles del Madrid llegó a 27, la inmensa mayoría jugando como local, y la participación del mexicano en ellos debió ser en torno a 10, por lo que la cifra de goles útiles debió rondar los 28, una marca excepcional.

LA COMPARACIÓN CON MESSI

Antes que nada una pausa para hablar sobre la metodología usada. Es bien cierto que las cifras de goles totales de Real Madrid y Hugo Sánchez, son verídicas, así como la cantidad de goles colectivos que hemos calificado de inútiles, pero los goles inútiles del jugador son estimados, y como tal está reconocido en la cabecera.

Ello implica que muy bien podrían los números exactos no coincidir en ninguno de los años, pero no es menos cierto que por la Ley de los Grandes Números, es altamente improbable que el repaso general difiera mucho del que aquí se ha estimado, pues aplicar una interpolación lineal a un rango que en la mayoría de los casos no llega al 25% del universo muestral y que está incluido dentro de éste, difícilmente arrojará márgenes de error superiores al 5%, o lo que es lo mismo, 1 de cada 20.

Pese a meter 34 goles el año pasado, Messi no logró marcar más que 18 en aquellos momentos en que el marcador hacía necesario un gol para su equipo, es decir, poco más de la mitad.

Este año el ritmo goleador del argentino es mayor, como también lo es la proporción de goles útiles que roza el 67%, aun algo lejos de los promedios de 75-80% que pudo promediar el mexicano.

Si mantuviese dicho ritmo goleador el de Rosario acabaría por superar los 38 tantos de “HuGol” en la temporada 89-90, pero nos queda la duda de si su cifra de goles útiles superará la estimada de 28 para el ex-jugador del Real Madrid, quien hasta la llegada de Messi y Cristiano Ronaldo ostentaba el merecido reconocimiento como mejor goleador de la Liga en el último medio siglo.

Pero ahora es la Pulga el que hace temblar a los porteros…

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Los equipos más dominadores en Champions

Si la posesión y el control del juego son factores determinantes en el camino hacia la victoria, estos son los equipos que van en la senda correcta

Real-Madrid-2011-1

Hemos construido esta tabla tomando en cuenta los siguientes datos:

  • % Posesión de balón
  • Disparos al arco
  • Ratio entre goles marcados y encajados
  • Ratio entre faltas sufridas y recibidas
REAL MADRID96.5
FC BARCELONA94.6
CHELSEA FC90.0
VALENCIA CF81.2
MANCHESTER CITY77.6
BAYERN MÜNCHEN77.2
MANCHESTER UNITED70.4
AC MILAN61.5
SPL BENFICA58.3
LILLE METROPOL OSC58.1

A la hora de componer la cifra de dominio hemos multiplicado para cada equipo esos cuatro datos (de modo que contribuyen de manera alícuota) y el producto resultante lo hemos multiplicado a su vez por la suma de coeficientes UEFA de sus adversarios de grupo, de modo que en la tabla aparecen posicionados equipos no clasificados para octavos que lograron realizar buenos partidos en grupos difíciles.

El dato final está referenciado sobre 100 a un hipotético equipo ideal que hubiese tenido el máximo tiempo de posesión y goles a favor, como el Barcelona, el máximo de tiros al arco y el mínimo de goles encajados, como el Real Madrid, el máximo de faltas recibidas como el Napoli y el mínimo de faltas cometidas como el Chelsea, y que además la suma de coeficientes de sus compañeros de grupo habría sido tan alta como la afrontada por el Apoel de Nikosia.

Llama la atención que 4 de los equipos más dominadores no hayan logrado pasar de ronda, lo cual debería atenuar las críticas a sus entrenadores y cuestionar si el modelo de competición actual de la Champions favorece que los mejores equipos lleguen más lejos en la competición. Estos 4 equipos eliminados habrían sido rivales temibles en eliminatorias frente a los equipos mejor clasificados, que en lo sucesivo tendrán más fácil el camino a las semifinales.

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Fichajes 2011: Bojan Krkic, tercera oportunidad

Bojan Krkic era considerado como uno de los delanteros españoles con mejor futuro, pero su trayectoria ha sido incierta y no ha logrado despuntar

Decir que Bojan Krkic ha sido el delantero más prometedor que España ha dado en toda su historia podría sonar a exageración, pero viendo su trayectoria en los escalafones inferiores del Barça, su llegada al primer equipo y sus participaciones con la selección a todos los niveles, nos encontramos con un delantero dotadísimo y voraz y cuya temprana explosión auguraba una figura mundial, un jugador de década. Sin embargo dicha eclosión ha sido simultánea en el tiempo al encumbramiento del jugador más holístico de los últimos 15-20 años, y en un equipo donde la exigencia está siendo siempre máxima.

CARACTERÍSTICAS DE SU JUEGO

  • Su físico le limita en ciertos aspectos de su juego aéreo, pero a cambio posee velocidad y desborde.
  • Tiene todas las capacidades técnicas de un jugador de su estatura. Tiene un gran cambio de ritmo y un disparo  a larga distancia que le hace peligroso en cualquier punto a menos de 30 metros de la portería.
  • Tácticamente es un jugador inmaduro, pero no por no poder asumir los conceptos, sino porque se le ha privado de jugar con continuidad.
  • Su punto débil es la psique. Son de  ese tipo de jugadores sobre los que siempre se especula qué le pasa. Sus indefiniciones con la selección, su (lógica) dificultad para asumir la suplencia, nos lo presentan como un jugador difícil. Pero también podrían ser rasgos de un jugador genial.

APUNTES ESTADÍSTICOS: La quiebra contínua de sus expectativas

Bojan debutó con el Barcelona en la temporada 2006-2007, convirtiéndose en uno de los debutantes más jóvenes. En ese primer año sólo participó en algunos partidos sueltos, pero seguía teniendo ficha con el filial. Su paso por todas los escalafones inferiores se tradujo en más de 800 goles, uno de los registros más altos en toda la historia culé.

La temporada siguiente participó en la mayoría de los partidos de liga, saliendo como titular en 14 ocasiones y como suplente en otros 17, siendo el recambio de ataque favorito de un Rijkaard que en ese momento se encontraba con un Ronaldinho bajo de forma, un Messi aún en bruto y un Eto´o. Sus promedios de gol por disparo era de los mejores de la plantilla y todo auguraba que el chico estaba en los inicios de una brutal trepada por la curva de aprendizaje.

El año siguiente se inició la revolución guardiolana y el jugador sufrió cierto ostracismo. El tridente formado por Messi-Henry-Eto´o arrinconó el joven jugador que sólo fue titular en 6 ocasiones y que fue sumando participaciones a base de sustituciones. Sus promedios se resintieron y esa progresión anunciada el año antes debía esperar.

La temporada 2009-10 fue más difícil en el Barcelona, con un Ibrahimovic que pese a cumplir sobradamente no satisfacía las altísima exigencias tácticas de Guardiola, por lo que en el segundo tramo de competición Bojan tuvo más posibilidades de jugar. Nuevamente, a mayor participación el jugador respondió con más rendimiento, elevando sus cifras de goles y de eficiencia hasta unos niveles similares a los de Messi con su edad. 

Y he aquí el problema, con la marcha de Ibrahimovic, el equipo empezó a jugar sin delantero centro, dando prioridad en todas las jugadas de ataque al argentino y escorando a sus compañeros atacantes.

Cuando Villa llegó para sustituir al sueco, no le avalaban en el Valencia cifras netamente superiores a las que ya tenía Bojan en el Barcelona, pero pese a ello se pagaron 40 millones de euros por su fichaje. Tras su primera temporada, su promedio en Liga y Champions no mejoró el rendimiento de Bojan pese a que disfrutó de preferencia en la titularidad. Incluso como suplente en un año en el que todos decían que estaba estancado el jugador rindió a un nivel similar al asturiano.

Nuevamente su progresión había sido frenada.

PRONÓSTICO

Llegar a la Roma con 21 años sumando más de 100 participaciones en la Liga  y de la mano de un entrenador que ha sido muy explícito en su deseo de llevarlo con él debería permitir que esta tercera oportunidad para explotar definitivamente no se desaprovechara. No en vano la cláusula de retorno puesta por el Barcelona a dos años vista contempla esa posibilidad.

Pero de momento el vestuario romano parece un entorno algo turbulento para que el jugador pueda sentirse a gusto desde el primer día, por lo que habrá que esperar para ver cómo será su adaptación.

Pero si juega con asiduidad, lo más probable es que empiece a rendir al nivel de su mejor versión, por lo que no sería de extrañar que alcanzase cifras de 17-18 goles por temporada e incluso bastantes más si se acaba erigiendo en la principal referencia atacante.

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